El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, continúa afianzando su compromiso con el progreso de las tenencias de la capital michoacana, particularmente en la actividad piscícola. La reciente visita del edil a la granja de trucha arcoíris en Chiquimitío -uno de los principales núcleos productivos del municipio- no es solo una muestra de apoyo a los productores, sino también una afirmación de la importancia estratégica que tiene la diversificación de la producción rural en un contexto de creciente globalización y crisis climática.
Durante su recorrido por los estanques, Martínez Alcázar se mostró particularmente interesado en los procesos de crianza y las explicaciones técnicas ofrecidas por el responsable de la granja, el señor Roberto García Ferrer, quien lleva más de tres décadas dedicado a la producción de truchas arcoíris en la región. Este tipo de iniciativas contribuye a la economía local y pone en evidencia la calidad y el compromiso que el municipio tiene con los estándares internacionales, a través de la certificación del Comité Estatal de Sanidad e Inocuidad Acuícola de Michoacán (Cesamich).
La granja de trucha arcoíris de Chiquimitío produce actualmente 700 kilos de trucha cada seis meses, un volumen significativo que no solo abastece a la región, sino que representa un potencial de desarrollo para el mercado local y nacional. En este contexto, la invitación de Martínez Alcázar a la ciudadanía moreliana a consumir este producto local tiene una doble lectura: por un lado, se destaca la calidad del producto, y por otro, se refuerza la importancia de consumir lo que se produce en la región para fortalecer la economía local.
Más allá de las cifras, la invitación a conocer y consumir la trucha local es, en realidad, un llamado a apoyar la economía de la región y promover una cultura de consumo responsable. Una acción pequeña que, como todas las grandes transformaciones, puede generar un impacto significativo en la vida de la comunidad.