El cobarde asesinato de Carlos Manzo destapó un entramado político que involucra a tres de los hombres más podersos de Morena en Michoacán: Raúl Morón, Leonel Godoy, e Ignacio “Nacho” Campos.
En su primer encuentro con la prensa, Grecia Quiroz, viuda de Carlos Manzo y hoy presidenta municipal de Uruapan, no titubeó. Con la voz tensada por el duelo pero también por la determinación, pidió que los gobiernos estatal y federal, así como la Fiscalía General del Estado, incluyan a estos tres políticos en la investigación del asesinato de su esposo, ocurrido el pasado 1 de noviembre durante el Festival de las velas.
“El señaló a Leonel Godoy, a Raúl Morón y al expresidente Nacho Campos…los hacía responsables de ciertas cosas”, declaró.
No es la primera vez que estas figuras aparecen en el radar del caso. El subsecretario de Gobierno Juan Daniel Manzo Rodríguez, familiar del exalcalde asesinado, también sugirió hace unos días que estos personajes “tendrían relación” con el homicidio del fundador del movimiento del Sombrero. En Michoacán, ese tipo de señalamientos no pasa inadvertido. Menos aún cuando se dirige a quienes controlan buena parte de la estructura política del estado.

